En la Edad Media, la nobleza barcelonesa salía a cazar osos y ciervos por los bosques densos de Collserola. Desde aquellos tiempos antiguos, la sierra ha evolucionado mucho: los bosques de encinas y pinos se han reducido considerablemente, dando paso a cultivos, terrenos abiertos ocupados por prados o herbazales y núcleos urbanos. La red de comunicaciones, antes limitada a caminos de carros y mulas, ahora tiene carreteras, líneas de ferrocarril y diversos itinerarios marcados para la práctic
Caminemos por el techo de Collserola
Haremos un recorrido entre dos paradas de ferrocarril, para que no tengamos que coger el coche, y visitaremos cimas, fuentes y rincones históricos mientras unimos los dos flancos de la sierra de Collserola.
25
de enero
de
2016
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