Turismo, crecimiento o limitación?

El debate electoral sobre el presente y el futuro del sector turístico en Cataluña con motivo del 12-M

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Gemma Guasch
La posible ampliación del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat es uno de los ejes clave del debate político en materia de turismo.
La posible ampliación del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat es uno de los ejes clave del debate político en materia de turismo.
9 de mayo de 2024
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En el marco del fervor político que precede a las inminentes elecciones autonómicas del 12 de mayo en Cataluña, el Centro Universitario de Turismo, Hostelería y Gastronomía (CETT) acogió el pasado 30 de abril un debate electoral en materia de turismo. Los partidos expusieron sus visiones y estrategias sobre el sector turístico. La ampliación del aeropuerto del Prat y de las autopistas; la construcción del complejo Hard Rock en el Camp de Tarragona; la sostenibilidad, la masificación y la imagen del país a través del turismo fueron algunas de las temáticas que marcaron el debate. Con opiniones divergentes y propuestas que oscilan entre la sostenibilidad y la competitividad, el debate ofreció una visión amplia sobre los retos y oportunidades que enfrenta esta actividad clave de la economía catalana. A continuación, tienen una crónica con las ideas más importantes que se expusieron, y que en conjunto resumen el programa electoral de los participantes sobre la materia. 
 
Rompiendo el hielo Eva Menor, del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), se posicionó en contra de una reducción del volumen del turismo. Menor dejó claro que el objetivo del PSC es que Cataluña siga siendo un destino de referencia internacional. “Cataluña es la puerta de España y es la puerta de Europa”, afirmó. Sin embargo, más adelante recalcó que el turismo debe reorientarse hacia un modelo “más sostenible”, que cuente con colaboración público-privada y que profundice en la tecnología y la innovación del sector.
 
En una posición similar, Jordi Orobitg, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), puso de manifiesto el peligro de la masificación turística, aunque defendió que las medidas para combatirla no debían ir en detrimento del sector. “Queremos ser un destino atractivo por el patrimonio y por lo que somos, no por los precios bajos”, aseveró. Subrayando el problema del exceso de oferta turística, Orobitg propuso incentivar el turismo de proximidad, promocionando los atractivos locales como la gastronomía. Con palabras de su programa electoral, ERC aboga por un nuevo modelo turístico que sea “ambientalmente responsable, socialmente justo, territorialmente equilibrado y que refuerce los elementos identitarios del país”.
 
Defendiendo firmemente la necesidad de impulsar el turismo, Joan Canadell, de Junts per Catalunya, puso énfasis en la formación de alto nivel para los trabajadores. En relación a la polémica ampliación del aeropuerto de Prat, recalcó que —a juicio de su formación— no es necesario reducir los vuelos, sino hacerlos más sostenibles, y siempre contando con colaboración público-privada. Por otro lado, en lo que respecta a la construcción del complejo Hard Rock —otro de los proyectos que protagonizaron buena parte de las intervenciones—, Junts considera que la propuesta es positiva y cree que debe seguir adelante, velando por “transformar el turismo de Tarragona con más valor añadido”.
 
Siguiendo la tónica del crecimiento turístico, Manuel Acosta, de Vox, apostó rotundamente por dar un empujón al aumento del turismo, y calificó las propuestas de reducción de la actividad como un “retorno a las cavernas”. Vox busca la ampliación del aeropuerto y de las infraestructuras en general, además de destacar el papel “fundamental y necesario” del corredor mediterráneo. En lo que respecta al tema del cambio climático, Acosta no tardó en decir que “es un fenómeno que ha existido siempre, desde el inicio de los tiempos”. Quiso recalcar, finalmente, que “la delincuencia [sic] mancha la ya deteriorada imagen de Cataluña”; una declaración de principios para su partido, ya que agitan el tema en todos los debates en los que participan.
 
En el extremo opuesto del mapa político, Eloi Redon, de la Candidatura de Unidad Popular (CUP), apostó por una limitación y reducción del turismo, alegando que es un sector que “da mucha riqueza, pero de una manera muy desigual”, y puso como ejemplo Lloret de Mar, el municipio más pobre de Cataluña y que vive principalmente del turismo. En este sentido, recriminó a los partidos de derecha el impulso de la construcción del complejo Hard Rock, y explicó que su formación se opone drásticamente a una ampliación del aeropuerto, defendiendo que lo que necesita Cataluña es una inversión en los trenes de cercanías. “La red ferroviaria da pena”, sentenció.
 
Rechazando el crecimiento turístico “sin miras”, Enric Bárcena, de Comuns Sumar, defendió que “más turismo no nos traerá más riqueza, nos traerá más turistas y nada más”. Los Comuns apuestan por limitar a tres el número de cruceros que pasan por Barcelona cada día y no quieren ampliar el aeropuerto del Prat —que, según Bárcena, es un “capricho inmobiliario”—, pues ven con buenos ojos desviar más vuelos a Reus o Girona. También fue el primero en señalar las malas condiciones laborales de los trabajadores del sector.
 
En contraposición, José María Cano, de Ciudadanos, se posicionó en contra del decrecimiento turístico. Cano, de hecho, afirmó que su partido celebra que haya nuevos récords de visitantes, siempre y cuando “no se pierda calidad”. “El turismo es una de las riquezas más importantes que tenemos”, afirmó categóricamente. También subrayó que no debemos llenarnos la boca de grandes retos, que el turismo también son las pequeñas y medianas empresas. Ciudadanos apuesta tanto por la ampliación del aeropuerto como por la mejora de los trenes de cercanías y adoptando un discurso que ya se había escuchado durante la jornada, aseguró que “el problema de seguridad que tiene Barcelona afecta al turismo”.
 
Por último, intervino Ángeles Esteller, del Partido Popular (PP), con una visión idealizada del sector. Esteller defendió aferrizadamente el crecimiento del turismo, recordando que “es la principal fuente de ingresos de Cataluña”. El PP apuesta por la tecnología, la innovación, el turismo de negocios y la ampliación del aeropuerto del Prat. Quieren que Barcelona sea una ciudad de referencia internacional, ya que, según comentó Esteller, “debemos ser la puerta de entrada de Asia; debemos estar interconectados”.
 
El futuro inmediato del turismo, así como un cierto pulso social sobre la cuestión, se dirimen en las elecciones catalanas de este domingo. Serán los políticos que formen parte del Parlamento surgido de este 12-M los responsables de dar respuesta a los desafíos actuales con una visión a largo plazo, orientada hacia la sostenibilidad, la justicia social y la preservación del patrimonio cultural y natural del país.

Impulsem un nou model de turisme al servei del país, un turisme conscient que tingui un impacte global positiu sobre les destinacions.

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