En el abismo álgido, donde el viento y el frío son los señores del lugar, hay animales que demuestran que no solo pueden superar cualquier obstáculo, sino que incluso pueden sacar provecho de ello. Es un día de crudo invierno, a casi 3.000 metros de altitud, el viento sopla como si quisiera despojar la tierra de la nieve recién caída. La temperatura es de cinco grados bajo cero, pero la sensación térmica desciende hasta los diez grados negativos. En un altiplano, justo antes de coronar
Animales de invierno
¿Temperaturas extremas, viento intenso, nieve y roca: es posible la vida en el entorno más inhóspito?
28
de enero
de
2025
Guardar a favoritos